REVIEWS LIVE

BMS1

25 MARZO - CIFCO, EL SALVADOR

BLACK MOON SHOWS FEST

"Brutalidad desde el abismo"

16 años han pasado desde la fundación de la productora insigne, más emprendedora y valiente del triángulo norte de Centroamérica, Black Moon Shows y la celebración debía ser en gran forma. Tras un cartel mediano en 2017, este año tiraron la casa por la ventana de forma magistral. Un festival con diez bandas, aunque desgraciadamente una no pudo presentarse, pero se realizó en dos países distintos en días continuos. Guatemala, primero, y luego El Salvador fueron los anfitriones de tan magno evento que se constituye en una parada esencial para todo metalero centroamericano y ahí debíamos estar, Headbangers Latinoamerica, como el sitio más de importante de toda Latinoamerica se hizo presente para atestiguar y ser parte íntegra de un acontecimiento imperdible: El festival más extremo de Centroamérica.

BMS2

I - Damnation: La Masacre Inicia.

El privilegio de dar inicio a la tarde noche de Metal, destrucción y Masacre recayó sobre los locales, Damnation. Banda que no tenía la dicha de conocer pero que me dejó una grata impresión. Death Metal puro y al grano, potente y con mucho poder. Una muestra que no se necesita ser rápido y llenar de blast beats tu música para sonar poderoso y tener enganche con el público. Aunque la gran mayoría de personas no habían ingresado la banda dejó su sangre en el escenario y tuvo un buen recibimiento. Un inicio prometedor y dejando en el aire un ambiente de adrenalina pura para la banda que les sucedería.

BMS3

II - The Zephyr: El triunfo del Retorno

Primera banda extranjera en tocar el escenario en una noche histórica. Tras cerca de diecisiete años sin estar en tierras Salvadoreñas volvían ahora más maduros, experimentados y cargados de mucha fuerza. Un sonido oscuro, desgarrador, tétrico y de mucho misticismo. Bien acogidos por los presentes y con un setlist muy variado de todos sus trabajos a la fecha. Su estilo me recordó por momentos a los grandiosos Rotting Christ riffs potentes, oscuros, una voz con mucha presencia y mucha fuerza escénica. La media hora se fue volando y quedamos con deseos de más.

BMS4

III - Mysticism Black: Dusk

Justo con la caída de las sombras, cuando la noche hacía acto de presencia, la oscuridad y malignidad tomaban el escenario. No es necesario tener tantos músicos para hacer algo de calidad; dos, a veces, son más que suficientes como el caso de Mysticism Black. El sonido macabre, destructor, imponente y portentoso de esta banda se sintió de inicio a fin, Black Metal puro con la malignidad y brutalidad infaltable e infatigable en este tipo de música. Las voces potentísimas en cada tema hacía estremecer el recinto. Para nadie podía pasar desapercibido que estábamos ante algo grandioso y que atestiguábamos una de las presentaciones más lúgubres del día.

BMS5

IV - Strike Master: Killing posers Thrash

¿Cómo poder describir lo que estos chicos hicieron en el escenario? Realmente me quedo sin palabras ante el poderío de Strike Master. Violencia en su más alto nivel. Es impresionante la energía y adrenalina que despliega esta banda tema tras tema. Con ellos contemplamos los primeros mosh brutales de la noche. Era imposible estar inerte en tu sitio ante el poderío de la propuesta de estos jóvenes. Si el nivel dejado por las bandas antecesoras era alto ellos lo enfrentaron sin temor e, incluso, lo elevaron. Una de las mejores presentaciones de la noche, sin duda alguna.

BMS6

V - Morbid Macabre: La llama inextinguible

Las leyendas nunca mueren y nunca se apagan. Los guerreros viven para las grandes batallas y por la sangre derramada. Alex Okendo es más que una leyenda o guerrero, es la sed misma de guerra infundida en cada soldado que se apresta a luchar. Largos años ha estado enfrentando cientos de batallas y nunca encuentra fatiga, por el contrario, cada vez es más alta su ansia de carnicería. Morbid Macabre desató una masacre, llegó a demostrar cómo la vieja escuela nunca muere y es la que reina, impera y abre la brecha. Desde que tomaron el escenario lo destrozaron con ese sonido sucio, enfermo, retorcido, pútrido, maloliente, mórbido, fúnebre e insaciable del viejo sonido underground sudamericano. La banda trata de recobrar ese sonido de los ochentas que se hacía en Sudamérica y lo logra magistralmente conservando un estilo propio. Hasta ese momento de la noche había habido destrucción, violencia, potencia, oscuridad, malignidad y lugubridad pero Morbid Macabre lo destrozó todo en una carnicería inmisericorde.

BMS7

VI - Morbosidad: La Brutalidad acecha

A pesar de ser la mayor víctima de los escasos problemas técnicos de la noche tomaron el escenario cuando la llama estaba en su punto más álgido y supieron sortear las adversidades y jugárselas con carácter. Desde la llegada al recinto podías ver que se trataba de una de las bandas más esperadas pues era quien más sobresalía entre las camisetas presentes en la audiencia. El sonido no estuvo a la altura para apreciar de la mejor manera su ejecución pero aún así dieron un show potente. Sacaron su arsenal y la brutalidad de su música hizo remecer los cimientos del recinto. Podría decir que su presentación fue un pequeño punto de inflexión pero aun así con un alto nivel pues nadie estuvo por debajo de las expectativas.

BMS8

VII - Thy Antichrist: La maldad impera

Cuando crees que lo has visto todo... Jah, Thy Antichrist desbarata la desfachatez de tu pensamiento. El anticristo mismo estaba presente en el aura que despide esta banda. La presencia escénica que tiene Thy Antichrist es inconmensurable. Toman el control absoluto de tus sentidos, es imposible no sentir la fuerza. El caos vívido que despliegan es una experiencia única. Hablar de presencia escénica no es solo la parafernalia, algo diestramente manejado por ellos, sino la presencia musical imperante por la ejecución. Es una mezcla de diversos sentidos, ellos lo saben y lo manejan de forma impecable. Su música es sombría y aterrorizante, demoníaca y sulfurante. Captaron la atención de todos y, considero, que los presentes, casi en su totalidad, esperábamos con ansias su show pues sabíamos que sería una experiencia para la posteridad como, efectivamente, lo fue.

BMS9

VIII - Pestilence: Consuming San Salvador

Indudablemente la banda más esperada del cartel aunque no sería quien cerrara la noche. Una leyenda viviente, una banda insigne, un nombre infaltable en la colección de un buen metalero, una pieza importante en la conversación de cada uno de nosotros. Vaya lujo el de la productora de tener entre los presentes a está fantástica banda y qué orgullo haber estado presente ese día. La banda recorrió sus clásicos con un setlist muy bien balanceado que demuestra su fortaleza como banda pues al paso de tantos años siguen vigentes con música de alta calidad. Si bien los temas clásicos fueron los recibidos con mayor calidez es algo normal puesto que el nuevo trabajo recién ve la luz y los fans solemos darle más énfasis a aquellos temas que llevamos años escuchando. Hubo grandes momentos de mosh que de a poco se apagaban, fue una presentación más degustada que mosheada. Una banda de este nivel merece el caluroso acompañamiento que el público salvadoreño le brindó, la entrega de ambas partes fue impresionante.

BMS10

IX - Acheron: El Último Ritual

Al filo de la una de la mañana le tocaría cerrar con broche de oro la noche a los grandes y poderosos Acheron. No sólo el último ritual de la noche sino su primer y último ritual en tierras salvadoreñas pues la banda se despide este año, al menos bajo el mítico nombre "Acheron" para mutar en "One with Darkness". Era hoy o nunca para ver a estas leyendas y brindarles una despedida de lujo pero también ellos se dieron el lujo de despedirse con un ritual de alto nivel. Vincent Crowley, uno de los nombres más respetados en la escena dejó una alta impresión con su carisma y presencia escénica. Esos golpes al bajo nunca los olvidaremos. No sólo ejecutó el bajo, es que lo golpeó literalmente con toda su fuerza, cual fiera enjaulada soltaba toda su furia. Sabíamos de antemano que Acheron es una banda de culto que pocas personas aprecian, conocen o se dan el tiempo de digerir su música, pero, ¡que se pudran esos que se pierden algo de este nivel! Por fin tuve la oportunidad de ver una de mis bandas favoritas y no me lo perdería por nada, lástima por aquellos que no llegaron y más por los que se fueron tras Pestilence porque se perdieron la exquisitez de una banda de culto que nunca más volverá. Corear temas como Ave Satanas o Fuck the ways of Christ no tiene parangón alguno. Uno de los grandes momentos fue cuando Vincent arrojó al público dos ejemplares del "nuevos testamento" y estos lo rompieron y tiraron sus restos sobre el escenario, el mismo Crowley escupió sobre esos restos como muestra de desprecio al engaño de la falsa religión. Gran presentación digna de un festival de este nivel y de una noche inolvidable. ¡Ave Acheron! ¡Ave Satanas!

EPÍLOGO

Un evento inaudito para nuestro istmo merece nuestro mayor respeto y regocijo. A título personal puedo decir que como hondureño siento envidia pero como centroamericano siento orgullo por mis hermanos salvadoreños.

Hay algunos detalles a mejorar pero la perfección no existe aunque nunca debe cesar la búsqueda de la misma. Sabemos de la puntualidad de la productora y que el retraso del inicio fue por situaciones ajenas a ellos sino del inmueble mismo. Los problemas técnicos de sonido son comunes, sobre todo al ser tantas bandas ejecutantes. Lo único es la hora que finalizó el evento pero fue por las situaciones antes expuestas. Muy buen despliegue técnico de luces, sonido, efectos y la pantalla con el logo de la banda en escenario. Muy pocas cosas negativas y muchas positivas a destacar. Impecable comportamiento del público. Fue muy grato ver la cordialidad entre las bandas y la humildad de las mismas al mezclarse entre el público sin complejos, temores o vanidades. Un orgullo haber estado presente y cada segundo del largo viaje valió la pena. Desde ya espero el festival del próximo año y poder estar presente.

Muchas felicidades a la productora por su aniversario y por el éxito del montaje. Y a los hermanos metaleros salvadoreños gracias por su hospitalidad. Hail Metal!

Reseña escrita por Edwin Martínez.
Fotografías tomadas por Cesar Banegas.




comments powered by Disqus