REVIEWS LIVE

15-17 JULIO - BARCELONA, ESPAÑA

ROCK FEST BARCELONA 2016

BCN1

VIERNES 15 DE JULIO

Ya es tradición en el festival incorporar al menos una banda local. En esta ocasión el premio recayó en el jovencísimo grupo Nonsense de Santa Coloma De Gramenet. Presentaron su EP de debut, Another Way To Escape, en los escasos 20 minutos que tenían asignados congregando a unos cientos de asistentes, a pesar de que en esos momentos la gente todavía hacía cola para acceder al recinto. Propusieron un heavy con toques modernos, metalcore y melódicos y supieron aprovechar la oportunidad.

ORPHANED LAND

Seguían entrando los aficionados cuando los israelíes Orphaned Land comparecían en el escenario encabezados por un Kobi Farhi, que encarna de pies a cabeza la imagen de Jesucristo. Muy habituales en los escenarios españoles, la banda de Oriente Medio dispuso de cincuenta minutos para desplegar su peculiar propuesta en la que entrelazan un aroma multicultural con influencias propias de su región, trazos de metal, rock progresivo, folk… Una coctelera sonora que abandera un mensaje de paz y que entretuvo por lo diferente a los valientes que desafiaban el sol de primera hora de la tarde. Se concentraron básicamente en el material de sus dos últimos discos; The Never Ending Way Of ORWarrioR y All Is One.

BCN2

GRAVE DIGGER

Grave Digger son unos auténticos supervivientes que formaron parte de los albores del metal alemán de los ochenta, se auparon a la cresta de la ola del power metal de los noventa y han conseguido mantenerse a flote en todo lo que va de siglo. Evidentemente su popularidad actual dista mucho de la de hace 15 años por lo que verles en sus giras ya no es tan fácil como antaño. Los fans tienen que aprovechar la oportunidad de los festivales, como en Rock Fest Barcelona, para mantener el contacto con una banda que desborda heavy metal.

Pasadas las dos de la tarde y con un calor de justicia, el conjunto germano salió a por todas con Headbanging Man, uno de los temas con los que se abrieron camino gracias a su debut, Heavy Metal Breakdown. El año pasado regrabaron buena parte de su material antiguo en el disco Exhumation – The Early Years que todavía siguen presentando.

Pero en Barcelona no solo iban a rebuscar en el baúl de los ochenta, la banda encabezada por el vocalista Chris Boltendahl realizó una retrospectiva seleccionada de sus diferentes etapas. Por eso no faltaron canciones como The Dark Of The Sun, de Tunes Of War, Ballad Of A Hangman del disco del mismo título, o Season Of The Witch, del más reciente Return Of The Reaper.

El estatismo del contundente bajista Jens Becker (ex Running Wild) se compensaba con un Axel Ritt que se retorcía con su guitarra y con la pegada del batería Stefan Arnold. Boltendahl buscaba la complicidad de los fans con su particular forma de dirigir a la banda. Entre los momentos álgidos destacaron temas como Excalibur, Rebellion (The Clans Are Marching) y Heavy Metal Breakdown.

BCN3

MOONSPELL

A las 15:15 cuando los rayos del sol alcanzaban las mayores cotas de intensidad, salieron Moonspell, un conjunto que siempre ha transitado por los caminos más oscuros del metal. Parecía una ironía, pero los lusitanos sabían que tenían que bregar ante las adversidades y así lo hicieron en un concierto en el que realizaron una retrospectiva de sus orígenes.

Al comando de la banda portuguesa estaba un Fernando Ribeiro que marcó constantemente el camino que debían seguir sus músicos. Apenas hubo un pequeño reconocimiento a su última obra, Extinct (2015), el resto de su paso por Rock Fest Barcelona estuvo dedicado a sus dos primeros y añorados discos; Wolfheart e Irreligious. Sin duda fue toda una alegría para los fans más veteranos que pudieron escuchar temas emblemáticos como Opium, Vampiria o Ataegina.

Evidentemente la actuación de unos Moonspell que pretendían poner su vena oscura en un mar de luz fue un tanto surrealista, aunque ellos intentaron no perder la compostura. El mismo Ribeiro reconoció que no era el momento más idóneo al presentar el último tema; Full Moon Madness.

BCN4

DRAGONFORCE

Turno para el power metal acelerado de los británicos Dragonforce, una banda que medró en los años de decadencia del estilo y que consiguió estabilizarse a pesar de las dificultades. 17 años y seis discos en el mercado avalan una trayectoria que al principio no parecía que llegara a ser tan consistente.

En Rock Fest Barcelona erigieron su show sobre el pilar la de las guitarras de Herman Li y Sam Totman, ambos componentes originales y artífices del estilo de la banda radicada en Londres. El vocalista Marc Hudson lucía poses clásicas siempre bien compenetrado con unos músicos con mucha movilidad y que en ocasiones ocupaban su espacio. En las filas de Dragonforce también llama la atención la presencia del bajista francés Frédéric Leclercq, conocido por su pasado en Heavenly, y el llamativo sonido del teclista Vadim Pruzhanov.

En Can Zam realizaron un repaso a su discografía interpretando temas como My Spirit Will Go On, Heroes Of Our Time, Operation Ground And Pound, que conjugaron con Symphony Of The Night, perteneciente a su último disco, Maximun Overload (2014). El tramo final destacó por canciones como Cry Thunder o Through The Fire And Flames con un Herman Li desatado que lo mismo tocaba la guitarra con la lengua que ejercitaba solos veloces. Aunque no salten ni sean tan vertiginosos como en sus primeros años todavía siguen realizando shows muy dinámicos y entretenidos.

BCN5

CORONER

Junto con Armored Saint e Impellitteri, Coroner era una de las bandas de la presente edición de Rock Fest Barcelona más difíciles de ver, por lo que no extrañó la expectación creciente que se estaba generando minutos antes de su actuación. Los suizos estuvieron cerca de 15 años en el limbo desde que decidieron separarse en 1996 hasta su reunión en 2010.

Representantes de un thrash metal técnico y elaborado, comenzaron completamente volcados en la interpretación y prácticamente evadidos de su entorno. Musicalmente sobresalientes, parecían abstraídos de lo que les rodeaba transmitiendo una frialdad excesiva. Sorprendió la inclusión de un teclista, mientras Ron Broder (Ron Royce) compartía las tareas vocales con el bajo. En contadas ocasiones el guitarrista Tommy Vetterli (Tommy T. Baron) se acercaba al filo del escenario de forma tímida.

Pusieron énfasis en discos como Grin, del que tocaron Serpent Moves e Internal Conflicts, o Mental Vortex, del que sonó Son Of Lilith y Semtex Revolution. La actuación de Coroner en Rock Fest Barcelona fue claramente de menos a más en cuanto a sonido y entrega se refiere logrando sus mejores cotas en la parte final.

Ron dedicó el clásico Masked Jackal, del Punishment For Decadence, a Donald Trump, un tema con el que consiguieron los mayores picos de intensidad. Se despidieron con Grin (Nails Hurt) en honor a sus compañeros Kreator, que pisarían el mismo escenario cuatro horas más tarde y con quienes habían girado en los ochenta, como reconoció el cantante.

BCN6

TYKETTO

Después del thrash metal técnico de Coroner llegaba el turno para una de las bandas punteras del hard rock melódico; Tyketto. Encabezados por un Danny Vaughn que, a tenor de su aspecto juvenil, parece haberse imbuido en el espíritu de su mayor himno; Forever Young (joven para siempre).

La banda con sede en Nueva York se encuentra celebrando, según explicó Vaughn en Rock Fest Barcelona, el vigésimo quinto aniversario de su disco debut, Don’t Come Easy. Para la ocasión lo están interpretando de forma íntegra y en Can Zam no sería una excepción. Debido al tiempo limitado que permiten los festivales, Tyketto se ciñó en exclusiva a Don’t Come Easy sin llegar a tocar ningún tema de otros discos.

Danny Vaughn salió con muchos bríos y portando una guitarra acústica para comenzar a desgranar una de las obras más laureadas del rock melódico. Comenzaron con Sail Away y continuaron con Strip Me Down, Nothing But Love y Walk On Fire. Curiosamente realizaron el repaso a Don’t Come Easy en un orden estrictamente inverso al que aparece en el disco.

Danny Vaughn mostró la versatilidad de su voz y se reivindicó como un frontman completo. Tras Lay Your Body Down relajaron la tensión con Standing Alone. “No sé si es un buen evento para un tema lento”, se justificó el vocalista. Seasons y sobre todo Burning Down Inside insuflaron energías renovadas en la parte final del concierto.

Tras Wings solo quedaba el himno que abría el álbum Don’t Come Easy y que cerró la actuación de Tyketto en Rock Fest Barcelona: Forever Young. Antes de despedirse Danny Vaughn recordó que lanzarán un nuevo disco el 15 de octubre.

HEAVEN SHALL BURN

A apenas dos meses de editar su nuevo disco, Wanderer, los alemanes Heaven Shall Burn se presentaban ante un Rock Fest Barcelona y una audiencia bastante dispar a la de su estilo musical. Practicantes de un potente metalcore en el que funden sus claras influencia de death metal con temas con ribetes melódicos, los germanos son unos veteranos en la escena europea después de 20 años de trayectoria.

En Can Zam lo tuvieron muy claro y fueron a por todas desde el minuto uno acelerando al máximo y trenzando canciones a gran velocidad. La agresividad se reflejaba en el rostro de su vocalista, Marcus Bischoff, que literalmente se desgañitaba bien secundado por una banda enérgica. En Barcelona no olvidaron los temas de su hasta la fecha último lanzamiento, Veto, y completaron una hora de actuación que convenció incluso a muchos de los asistentes que desconocían su propuesta.

BCN7

MÄGO DE OZ

Turno para unos Mägo De Oz que llegaban a Rock Fest Barcelona para poner el tono festivo con un escenario decorado y la pléyade de músicos que conforman la banda madrileña. El año pasado editaron Finisterra Ópera Rock, un disco en el que recreaban el trabajo que les propulsó a la cima; Finisterra (2000), por lo que no extrañó que su hora estuviera dedicada a aquellos temas que cuajaron el éxito de una banda que a pesar de generar opiniones contrapuestas ha conseguido mantenerse y sobreponerse a las dos caras que tiene la fama.

BCN8

KREATOR

Ya habían actuado en Santa Coloma De Gramenet en 2014 y aunque son omnipresentes en los escenarios españoles los seguidores del thrash metal alemán nunca se cansan de ver a Kreator, auténticos abanderados del género en el viejo continente. Era la primera banda de Rock Fest Barcelona en beneficiarse de la caída de la noche, que trajo una bajada del intenso calor y les permitió jugar con las luces para dar más empaque a su actuación.

A la espera de un ansiado nuevo disco, los alemanes siguen inmersos en la interminable gira de presentación de Phantom Antichrist, su último álbum editado en 2012. Con una formación inalterable desde 2001, es fácil comprender que la cohesión de Kreator es milimétrica, como se volvió a ver en Barcelona desde los primeros compases del concierto con temas como Enemy Of God, Terrible Certainty y Phobia. Tres canciones pertenecientes a tres décadas diferentes, lo que da idea de la importancia que Kreator concede a todas sus etapas. A diferencia de muchos grupos veteranos, la banda comandada por Mille Petrozza puede presumir de entremezclar los temas de sus últimos discos con los clásicos y mantener plenamente el listón de calidad.

En Rock Fest Barcelona usaron pirotecnia y situaron en varias ocasiones a dos roadies con antorchas en sendos lados del escenario. La fusión de Awakening The Gods con Endless Pain ahondó en la historia de la banda hasta prácticamente los albores de su carrera.

Petrozza asumía el liderazgo con esas miradas desafiantes que le caracterizan volcado en la interpretación y en un headbanging constante. El bajista Christian Giesler y el guitarrista Sami Yli-Sirniö flanquean y siguen el paso firme que dicta su líder al tiempo que el impulso de Kreator proviene de la batería de Ventor.

La prueba de la fe inquebrantable que tienen los de Essen en su material más reciente llegó en el siguiente bloque de su actuación totalmente dedicado a los dos últimos discos. Enlazaron Warcurse, Phantom Antichrist, From Flood Into Fire, Hordes Of Chaos (A Necrologue For The Elite) y Civilization Collapse. Muy pocos grupos podrían ceder el bloque central de su intervención en un festival a dos discos editados a partir de 2009, lo que da idea de la calidad del material más reciente de los alemanes.

Culminaron con Violent Revolution y Pleasure To Kill, una de las pocas concesiones a su legado de los ochenta, quizá un dato negativo para los fans más veteranos, y se despidieron con una explosión que propulsó tiras blancas como si fueran confeti. Kreator es un valor seguro y estable, una apuesta ganadora para cualquier festival que les contrate.

BCN9

MICHAEL SCHENKER

El rubio guitarrista alemán Michael Schenker es tan genial como impredecible. Cuando llevaba tiempo asentado con su banda Temple Of Rock junto con el vocalista Doogie White, el teclista y guitarrista Wayne Findlay y los ex Scorpions Francis Buchholz (bajo) y Herman Rarebell (batería), de buenas a primeras anunció una gira de festivales de verano simplemente como Michael Schenker desmarcándose de Temple Of Rock.

El pasado mes de junio realizó un show soñado para sus fans en Sweden Rock juntando en el mismo escenario a tres de los vocalistas más importantes de su carrera: Gary Barden, Graham Bonnet y Robin McAuley. En Barcelona sería Barden, el original de MSG, quien asumiría el micrófono en la banda del guitarrista teutón. Pero no iba a ser el único aliciente para la nostalgia. La formación de Michael Schenker en Rock Fest Barcelona estaba plagada de viejas glorias de MSG: Chris Glen al bajo, Ted McKenna a la batería y Steve Mann a la segunda guitarra y teclados.

Desde los primeros compases la banda introdujo a la audiencia en una nave para viajar en el tiempo con destino a las primera mitad de los años ochenta. Como era previsible se centraron en los tres discos de MSG en los que cantaba Gary Barden; The Michael Schenker Group (1980), MSG (1981) y Built To Destroy (1983), saltándose el Assault Attack (1982) en el que cantaba Graham Bonnet.

Aquellos álbumes contienen algunas de las mejores canciones de la historia del heavy rock, como se pudo comprobar en Parc de Can Zam. Tras la instrumental Into The Arena, enlazaron Attack Of The Mad Axeman, Victim Of Illusion y Rock My Nights Away. A Gary Barden le costó bastante calentar y sufrió muchos altibajos en los primeros temas, pero luego fue mejorando de forma notable.

Schenker, siempre a lo suyo. Encorvado, sonriente y eficaz, como de costumbre. On And On, Cry For The Nations, Let Sleeping Dogs Lie o Armed And Ready fueron todo un regalo para los seguidores de un Michael Schenker que en sus últimas giras mira más al pasado de UFO o Scorpions que al de MSG, por lo que escuchar hasta ocho temas seguidos de la banda que porta su nombre fue especialmente gratificante.

Apenas dos semanas después de la gira española de Scorpions, Michael Schenker también interpretó la instrumental Coast To Coast, al igual que había hecho el grupo de su hermano. La recta final tenía que ser para UFO y no hubo sorpresas: Doctor Doctor y un Rock Bottom en el que destacó un largo solo de guitarra de Michael Schenker. El viaje al pasado había durado una hora pero mereció totalmente la pena.

BCN10

BLIND GUARDIAN

Al filo de la medianoche y tras la actuación de Michael Schenker, llegaba el turno a unos de los grandes clásicos de los festivales veraniegos. Los alemanes Blind Guardian subieron al escenario al ritmo de The Ninth Wave, una opus perteneciente a su último disco de estudio, Beyond The Red Mirror (2015). Con un rápido movimiento estratégico contentaron a sus seguidores acérrimos con The Script For My Requiem, del añorado Imaginations From The Other Side.

El peso del show recae prácticamente en exclusiva en el vocalista Hansi Kürsch, que tira más de cercanía y simpatía distanciándose de las poses y recursos de los frontmen de libro. A ambos flancos se sitúan los dos guitarristas; André Olbrich y Marcus Siepen, garantes absolutos del sonido de Blind Guardian.

La decisión de apostar por un bajista y un teclista que ejercen de invitados, situados en la parte trasera del escenario y sin interactuar con sus compañeros, refleja un sentimiento un tanto artificial en la actuación de los alemanes. El grupo se completa con la potente pegada del batería Frederik Ehmke.

Time Stands Still (At The Iron Hill) fue una nueva mirada hacia su época de apogeo en los años noventa; cuando refrendaron el éxito de Imaginations From The Other Side (1995) con Nightfall In Middle-Earth (1998). Tanelorn (Into The Void), por su parte, sirvió para revalorizar su anteúltimo disco; At The Edge Of Time. El momento de inflexión claro en el concierto de los de Krefeld llegó con The Last Candle y su sonido más power metal perteneciente a Tales From The Twilight World (1990).

Como nota negativa cabe reseñar los excesivos parones entre algunas de las canciones, que ralentizaban en demasía el ritmo del concierto. Con Twilight Of The Gods repescaron su último disco, antes de conseguir el respaldo de los fans cuando interpretaron Imaginations From The Other Side.

Quizás sonó excesiva Sacred Worlds, una de las canciones más largas del set perteneciente a At The Edge Of Time. La recta final fue de lo más destacado de la incursión de Blind Guardian en Rock Fest Barcelona. Los fans corearon Bright Eyes y se sumaron a las melodías de los bardos en The Bard’s Song (In The Forest). Valhalla fue el fin de fiesta para la banda alemana, consciente de la difícil papeleta de tener que preceder a King Diamond.

BCN11

KING DIAMOND

A algunos les podrá parecer maligno y terrorífico, a otros quizás hilarante o pueril, pero la verdad es que detrás del icónico maquillaje de King Diamond se encuentra Kim Bendix Petersen, un auténtico orfebre del heavy metal que ha sido capaz de acuñar un estilo personal y prácticamente irrepetible.

Pasada la una de la mañana llegaba el reencuentro con el maestro del terror y el verdadero plato fuerte de la primera jornada de Rock Fest Barcelona. A finales de 2010 la vida le mostró su vertiginoso filo al vocalista danés, que después de varios infartos tuvo que afrontar una seria intervención en su corazón. Se vio obligado a aparcar su carrera, reemprender el camino y reinventar su estilo de vida.

Poco a poco King Diamond fue recuperando su esencia hasta lograr una plenitud de la que Can Zam estaba a punto de ser testigo. Con un escenario perfectamente ornamentado presidido por dos escaleras laterales y una pasarela elevada, la tensión se cortaba cuando comenzó a sonar el clásico The Wizard de Uriah Heep a un volumen ensordecedor.

La tétrica abuela del Them salió en su silla de ruedas mientras sonaba la intro Out From The Asylum. Los seguidores acérrimos ya sabían lo que venía después: Welcome Home con un enorme King Diamond luciendo una apariencia y un estado de voz extraordinarios. No faltaba ni su emblemático maquillaje ni el micrófono unido a dos tibias. El teatro del horror había comenzado por todo lo alto. A partir de ahí los seguidores se embarcaron en un viaje de más de una hora en la que el heavy metal y la interpretación fueron de la mano, siempre bajo la batuta del maestro de ceremonias.

Sleepless Nights, del Conspiracy, y Halloween, del Fatal Portrait, encendieron más si cabe los ánimos de los fans enfervorecidos. No busca el protagonismo sobre el escenario, pero sí lo hace su guitarra. Andy LaRocque comandó la artillería de unas seis cuerdas que sonaron absolutamente demoledoras.

El inquietante sonido de las teclas dio paso a la pegadiza Eye Of The Witch, paso previo al recuerdo de la banda con la que Diamond germinó su leyenda: Mercyful Fate. Enlazaron Melissa con la interpretación de una actriz con Come To The Sabbath para el júbilo de los fans más veteranos.

En los últimos tiempos los shows de King Diamond son especiales por la interpretación íntegra del disco Abigail y Barcelona no iba a ser una excepción. La segunda parte del show comenzó con la intro Funeral y prosiguió con la sucesión en orden de los grandes emblemas que contiene el que fue su segundo disco en 1987; Arrival con un riff brutal, A Mansion In Darkness, The Family Ghost, The 7th Day Of July 1777, Omens, The Possession… Todos los temas venían acompañados por una cuidada escenografía e interpretación teatral. Abigail y Black Horsemen culminaron una actuación estelar que coronó a lo grande la primera jornada de Rock Fest Barcelona.

King Diamond demostró que está al 100% de sus facultades y evidenció que su leyenda podrá extenderse mucho más allá. De momento sus fans ya esperan un nuevo disco de estudio y mucha más actividad por parte del icono danés del heavy metal.

BCN12
Contactos:




SÁBADO 16 DE JULIO

Tras la actuación de Wild Lies, salieron a la palestra los británicos The Raven Age, que están teloneando a Iron Maiden por todo el mundo en la gira ‘The Book Of Souls’. La razón de tal privilegio es fácil de adivinar. En el grupo milita el guitarrista George Harris, que no es ni más ni menos que el hijo de Steve Harris. Al igual que hizo hace una década con otra de sus hijas, Lauren Harris, el bajista de Iron Maiden intenta allanar el camino de sus vástagos en el mundo de la música.

Dicho esto, George Harris no podía ser más diferente a su padre en cuanto a estilo y tipo de música. The Raven Age sorprendió con un metal de corte moderno y toques melódicos. Presentaron los temas de su único EP homónimo, editado en 2014, y salieron más que airosos gracias a unas buenas canciones y a una potente puesta en escena. En Barcelona sonaron temas como Eye Among The Blind, The Merciful One, Salem’s Fate o Angel In Disgrace.

BATTLE BEAST

Al igual que Loudness o Twisted Sister, los finlandeses Battle Beast repetían actuación en Rock Fest Barcelona tras su paso por el festival en la edición anterior. Asimismo, también fueron protagonistas de una gira por España a finales de 2015, por lo que la presencia de la banda de heavy/power metal de Helsinki se ha multiplicado desde que editaron Unholy Savior hace un año.

El joven conjunto nórdico no alteró el guión de sus actuaciones derrochando energía desde el minuto uno y dejando que el foco se centrara en la vocalista Noora Lohuimo, quien paso a paso se ha convertido en una de las mejores frontwomen del metal gracias a su voz y una presencia escénica arrolladora.

En la primera parte del concierto sobresalieron temas potentes como I Want The World… And Everything In It o Out On The Streets. El bajista Eero Sipilä y el guitarrista Juuso Soinio eran los que más se agitaban y corrían por el escenario. La fuerza de Black Ninja, uno de los temas mejor recibidos por los fans, contrastó con la melodía de la balada Sea Of Dreams.

El metal de Iron Hand chocó con las influencias disco, como reconoció el bajista, de Touch In The Night. Y aceleraron para completar su set con Enter The Metal World y Out Of Control. Battle Beast se han convertido sin duda en una de las mejores bandas europeas formadas esta década. No dejan de conquistar nuevas metas gracias a una notable composición y a unos músicos encabezados por la sensacional Noora Lohuimo.

BCN13

LEIZE

Según reconocía el programa oficial de Rock Fest Barcelona, Leize era una de las bandas que más habían solicitado los fans a través de las redes sociales. La petición popular se había hecho realidad y los guipuzcoanos se disponían a aprovechar una oportunidad de oro al ser uno de los pocos grupos estatales en tocar en Can Zam.

Tras solventar algunas pequeñas deficiencias de sonido, Leize fue entrando en calor, nunca mejor dicho por el sol que caía a plomo a las tres y media de la tarde. Los seguidores incondicionales tampoco se arredraron fundiéndose en una buena comunión con los músicos.

Alternaron canciones de sus discos clásicos, como Futuro Para Mí, Acosándome o Volveré A Salir con un bloque del último álbum, Cuando Te Muerden, del que tocaron A Fuego, Sospechoso y Hundiéndome En La Noche. Félix Lasa desveló que era el cumpleaños del guitarrista Patxi Carrasco, al que dedicó uno de los temas.

El heavy rock con tintes urbanos de Leize alcanzó su apogeo con Buscando, Mirando, uno de sus mayores emblemas. La traca final se concentró en el elepé Devorando Las Calles con el tema homónimo y Muros. Los fans de Leize habían visto compensadas sus aspiraciones gracias a la meritoria actuación de los guipuzcoanos.

ARMORED SAINT

Oportunidad prácticamente única de ver por estos lares a la banda americana de heavy metal de culto Armored Saint. El grupo de los hermanos Sandoval no solo conserva el núcleo de su formación de los años ochenta, sino que sigue editando discos, como realizaron el año pasado con Win Hands Down.

Heavy metal clásico facturado en Los Ángeles en el que convergen las tradiciones europeas y americanas en un cóctel muy personal pero no apto para todos los públicos. Al mando de Armored Saint venía el vocalista John Bush, recordado por los numerosos años en los que militó en Anthrax cubriendo el puesto de Joey Belladonna. Curiosamente sus ex compañeros actuarían en el mismo escenario de Can Zam tan solo un día después.

En Barcelona comenzaron reivindicando su nuevo disco con el tema homónimo, Win Hands Down, y acto seguido pasaron a seleccionar material de su extensa discografía. Volvieron a los orígenes con March Of The Saint, se adentraron en los comienzos de los noventa con Tribal Dance y regresaron a su nueva obra con An Exercise In Debauchery. Desde las primeras estribaciones del show fue John Bush quien asumió el peso de la actuación totalmente enchufado en la interpretación.

Long Before I Die reincidió en sus primeros años mientras Pay Dirt rescató el disco Revelation, que significó su reunión en el año 2000. Junto con Bush, también el bajista Joey Vera buscaba un dinamismo del que acabaron contagiándose los guitarristas Phil Sandoval y Jeff Duncan.

Repasaron su discografía con Chemical Euphoria, Last Train Home y Left Hook From Right Field, para emprender la recta final con Reign Of Fire del Symbol Of Salvation. La guinda fue para March Of The Saint con Can U Deliver y Mad House y un John Bush que llegó a lanzarse hasta la primera fila para cantar prácticamente entre el público.

Buena actuación de unos Armored Saint que convencieron a sus fans, pero cuyo estilo dejó bastante fríos a quienes desconocían su particular modo de entender el heavy metal.

BCN15

UNISONIC

Cuando el repicar de campanas de una posible reunión de los Helloween de los ‘Keepers’ nunca deja de sonar en la rumorología metálica, los fans tenían una nueva oportunidad de revivir la nostalgia viendo juntos a Michael Kiske y Kai Hansen sobre el mismo escenario. A pesar de la infinidad de proyectos y su papel crucial en el seno de Avantasia, ha sido Unisonic quien le ha permitido a Kiske recuperar una dinámica de banda de la que rehuyó durante muchos años.

Junto a los dos ex Helloween venían los otros pilares de Unisonic: los componentes de Pink Cream 69: Dennis Ward (bajo) y Kosta Zafiriou (batería), y el guitarrista Mandy Meyer, quien repitió el año pasado en el mismo escenario de Rock Fest Barcelona, entonces con Krokus.

Comenzaron poniendo en valor el material de su último disco, Light Of Dawn (2014), con temas como For The Kingdom o Exceptional para volver al debut homónimo con King For A Day. En Unisonic Kiske se convierte en epicentro de todas las miradas superando incluso a Kai Hansen. Destacó tanto por una voz extraordinaria como por una pasividad asombrosa a la hora de ejercer de frontman. En la gira española de Unisonic de diciembre de 2014 actuó con una pierna lesionada. Ahora, totalmente recuperado, no parecía tener mucha más movilidad. Tampoco hay que pedirle que se mueva como Dee Snider o David Coverdale, pero un poco más de ímpetu aportaría un plus a una voz que muy pocos pueden rivalizar en el heavy metal.

Enlazaron Your Time Has Come con la balada When The Deed Is Done y con la épica Star Rider. Capaces de compatibilizar el power metal con el rock melódico, Unisonic han demostrado que son mucho más que un proyecto y que han acuñado un sonido personal.

En la recta final Kiske buscó la complicidad de Kai Hansen para sorprender con un March Of Time que rejuveneció de inmediato a los seguidores veteranos de Helloween. Era de esperar y no falló la interpretación de un I Want Out que espoleó a todo el recinto de Rock Fest Barcelona. Cerraron con Unisonic, su tema estandarte.

Después de ver a Unisonic dan ganas de que se animen con un nuevo disco de estudio, pero también llama el morbo de al menos una gira esporádica de los Helloween de los Keepers, aunque jamás podrá ser completa sin la presencia del fallecido batería Ingo Schwichtenberg. Eso sí, Kiske debería reforzar su papel como frontman para completar su voz magistral.

BCN16

OVERKILL

Inmersos en las grabaciones del nuevo disco que sucederá a White Devil Armory (2014), Overkill tuvo tiempo para hacer un alto en el camino y ser el único representante del thrash metal en la jornada del sábado de Rock Fest Barcelona. Al igual que sus congéneres del otro lado del Atlántico, Kreator, los americanos son un seguro para cualquier festival que les contrate. Habían coincidido también con la banda de Mille Petrozza en Leyendas Del Rock del año pasado y en ambas ocasiones Overkill salió de día y Kreator de noche.

Cuando el sol vespertino no tenía ninguna intención de abandonar Can Zam, los de Nueva Jersey comenzaron su incursión con la intro XDM y Armorist, una de las canciones más representativas de White Devil Armory. El primer clásico no se hizo esperar; los fans pudieron corear a pleno pulmón un Rotten To The Core, todo un emblema para los thrashers de la costa este.

Con Electric Rattlesnake revalidaron la vigencia del anterior trabajo, The Electric Age, antes de sumergirse de lleno en el material de sus comienzos. Bobby ‘Blitz’ Ellsworth se mantuvo fiel a su papel de dinamizador retorciéndose literalmente ante el pie de micro y realizando sus míticas carreras de ida y vuelta hacia la parte trasera del escenario. A pesar de lo consolidada que está la formación, el único que busca llevar el timón además de Bobby es el bajista D.D. Verni, ambos socios inseparables desde hace más de 35 años.

Hello From The Gutter fue una nueva concesión a sus fans veteranos, paso previo a una labor de arqueología musical que les llevó hasta su debut con Hammerhead y Feel The Fire. Saltaron hasta el Horroscope para recrear Coma e Infectious y se metieron de lleno en la recta final con Ironbound, una prueba de que los discos que están editando estos años mantienen el nivel de los clásicos.

Los guitarristas Dave Linsk y Derek ‘The Skull’ Tailer se concentraban en la interpretación sin buscar mayores cuotas de protagonismo dejando que Bobby campara a sus anchas. No podían despedirse sin Elimination y un rotundo Fuck You tras una hora de intenso thrash metal.

BCN17

BARÓN ROJO

Barón Rojo se beneficiaron de actuar en la que seguramente fue la mejor posición de todo el festival; justo antes de Iron Maiden. Los miles de aficionados ya habían elegido el emplazamiento para poder presenciar a los cabezas de cartel de Rock Fest Barcelona. Por lo tanto, los madrileños salieron a tocar ante un mar de gente y a una hora más que idónea.

En el repertorio de Barón Rojo pesaron los clásicos prácticamente desde el principio con temas como El Malo o Hermano Del Rock & Roll. No venían a realizar un set exclusivo de los ochenta, como evidenciaron con Cueste Lo Que Cueste. Sorprendieron con la inclusión de toda una declaración de intenciones: Seguimos Vivos.

La voz de Carlos De Castro tuvo muchos altibajos a lo largo de la actuación y el grupo pecó de estático dejando que fuera el guitarrista Armando De Castro quien se acercara, pocas veces, al filo del escenario. La segunda parte de su concierto destacó por una buena selección de clásicos como Las Flores Del Mal, Resistiré, Los Rockeros Van Al Infierno y Cuerdas De Acero.

BCN18

IRON MAIDEN

Desde las primeras horas de la mañana se podía atisbar que la afluencia de espectadores era considerablemente mayor que la de la jornada anterior. Las camisetas con el emblemático logo de Iron Maiden florecían de forma constante en los terrenos yermos de Parc De Can Zam y la expectación crecía a medida que los grupos iban sucediéndose en la segunda jornada de Rock Fest Barcelona.

En la actuación de Barón Rojo todo el mundo ya había tomado posiciones configurando un mar humano que se extendía hasta el fondo del recinto. Era evidente que un porcentaje más que considerable de los espectadores habían acudido a Santa Coloma De Gramenet con dos palabras en mente: Iron Maiden.

Tras el paso de los británicos por Resurrection Fest, Madrid y Sevilla se habían suscitado opiniones de diversa índole y por fin llegaba el turno para que Barcelona fuera testigo del desembarco de la gira mundial ‘The Book Of Souls’, que arrancó en Fort Lauderdale (Florida) el pasado mes de febrero.

El guión de los conciertos de Iron Maiden es inalterable. Por eso los miles de espectadores anticiparon la emoción en cuanto escucharon el Doctor Doctor de UFO con el que los ingleses ponen a rodar la maquinaria. Tras el tema grabado las pantallas del festival emitieron el vídeo de algo más de un minuto que han preparado para la gira y comenzaron a sonar las notas iniciales de If Eternity Should Fail, el primero de los seis temas de The Book Of Souls que tocarían en Barcelona.

Bruce Dickinson empezó a cantar desde la pasarela elevada hasta que una explosión con su consiguiente estallido de luz desató las hostilidades por parte de los seis componentes de la banda. Bruce no escatimó ni sus habituales saltos ni su derroche de energía. Steve Harris, por su parte, se aferraba al bajo al filo del escenario ofreciendo esas poses tan conocidas para los amantes del heavy metal. Los tres guitarristas se mostraron fieles a su forma de desenvolverse en directo. Janick Gers, en la parte derecha para los fans, totalmente por libre y corriendo como un poseso, Dave Murray, transmitiendo su habitual simpatía y ejercitando algunas posturas complicadas, y Adrian Smith más en un segundo plano y concentrado en la interpretación. Tras los parches se adivinaba la colosal figura de Nicko McBrain.

Speed Of Light fue el segundo tema en sonar en Barcelona, paso previo al primer clásico de la doncella; Children Of The Damned, recibido con una gran ovación. Es más que evidente que Iron Maiden apuesta por su nuevo disco y así lo demostró al enlazar Tears Of A Clown con la extensa The Red And The Black consiguiendo reacciones encontradas. Muchos fans han acogido The Book Of Souls con los brazos abiertos y otros o no lo han escuchado o no lo han recibido con tanto entusiasmo.

En lo que todos coincidieron fue en corear The Trooper y en ensalzar otro de los grandes hitos de la banda británica; Powerslave. Había dudas por conocer el estado de la voz de un Bruce Dickinson que el año pasado tuvo que afrontar un cáncer de lengua del que salió afortunadamente victorioso. Esas dudas se disiparon al comprobar que el cantante mantiene claramente el nivel previo a la enfermedad.

Death Or Glory y The Book Of Souls completaron el repaso a su nuevo disco, que en total se cifró en seis temas y más de 45 minutos de concierto. En The Book Of Souls Bruce luchó con un Eddie al que acabó arrancándole el corazón. Para muchos una de las mejores fases del concierto llegó con la sucesión de Hallowed Be Thy Name, Fear Of The Dark y Iron Maiden con la enorme cabeza de Eddie presidiendo el escenario. El espectáculo fue, como es habitual en el grupo, otro de los puntos fuertes del show cuajado en una gran iluminación y atrezzo.

Había llegado el momento de los bises que inauguraron The Number Of The Beast en la que contaron con un enorme diablo que divisaba a la audiencia con sus brazos cruzados. Bruce realizó un alegato contra las fronteras, la política y la religión en la presentación de Blood Brothers, otro de los momentos más emotivos del concierto. Con Wasted Years completaron su set dejando un gran sabor de boca en buena parte de la afición.

Evidentemente hubo un sector del público decepcionado especialmente por un setlist que se basó en buena medida en su última obra, The Book Of Souls. Pero es verdad que Iron Maiden ya ha realizado numerosas giras dedicadas en exclusiva a la nostalgia. En esta ocasión han apostado por un tour de presente y su decisión es más que respetable.

Como informó el propio Bruce Dickinson desde el escenario había un total de 20.000 fans en Can Zam, una cifra impresionante teniendo en cuenta los otros tres conciertos que habían dado en España esa misma semana. Iron Maiden evidenció por enésima vez que no están dispuestos a abandonar un pedestal ganado durante décadas en la cima del heavy metal.

BCN19

LOUDNESS

Fueron la sensación de la edición anterior, lo que servía de aliciente tanto para quienes les habían visto como para quienes no. Salir después de la montaña rusa de sensaciones que había provocado el paso de Iron Maiden por Can Zam tampoco debía de ser tarea fácil. Pero para un momento tan crucial seguramente no se podía haber elegido una banda más apropiada.

Los japoneses Loudness salieron sin demasiadas ostentaciones, enchufaron los instrumentos y volcaron su clase al servicio de uno de sus mayores estandartes; Crazy Nights. A pesar de algunos problemas técnicos que perturbaron la interpretación del vocalista Minoru Niihara, los nipones prácticamente ni se inmutaron y fueron claramente a más.

Sin dejar el mítico disco Thunder In The East se volcaron en Heavy Chains, un verdadero patrimonio universal del heavy metal. Tan solo habían tocado dos temas y ya había emergido la colosal figura de un Akira Takasaki cuya guitarra sonaba de forma monumental dominando todo el terreno con su clase, técnica y potencia sin límites.

Loudness no ancla sus actuaciones exclusivamente en el pasado y valora también el material más reciente, como el de su último disco, The Sun Will Rise Again, del que interpretaron el corte homónimo, Got To Be Strong y en la parte final del set, Mortality. Todo ello diseminado con clásicos como el Let It Go, del Lightning Strikes, o la canción que daba título a su tercer disco, The Law Of Devil’s Land. El bajista Masayoshi Yamashita completaba la terna de componentes veteranos, a los que se une el batería Masayuki Suzuki.

En Barcelona también sonó The Power Of Truth, de su álbum de 2011, Eve To Dawn. En clara línea ascendente llegaron a una recta final coronada por Crazy Doctor y culminada con S.D.I. Al igual que en 2015, Loudness volvió a rubricar por qué Japón puede arrogarse el contar con uno de los mayores emblemas del heavy metal. Entre los testigos de su gran actuación había varios compatriotas que no quisieron perderse la actuación de sus ídolos a miles de kilómetros de casa.

BCN20

RATA BLANCA

Pasada la medianoche del sábado y después del carrusel de emociones que había originado Iron Maiden, además de la rúbrica de los japoneses Loudness, llegaba otro momento esperado para los seguidores del hard rock. Si el año pasado Rock Fest Barcelona fletó a los añorados Ángeles Del Infierno desde el otro lado del Atlántico, en esta ocasión habían hecho lo propio con los argentinos Rata Blanca, sin duda uno de los nombres más importantes del rock latinoamericano.

Hacía mucho tiempo desde que no actuaban por estos lares, por lo que había una gran expectación por presenciar su directo. Además, Rata Blanca venía con el aval de un nuevo disco de estudio bajo el brazo, Tormenta Eléctrica, editado el año pasado.

Con un escenario austero pero bien armado con una pared de amplificadores, los argentinos salieron a escena para interpretar precisamente el corte homónimo de su último disco. Enlazaron con Los Chicos Quieren Rock, una canción con título clásico pero también perteneciente a Tormenta Eléctrica.

Rata Blanca habían salido con ímpetu y sin especular ni un minuto, sabían que disponían de una hora para reencontrarse con su afición y no podían perder la oportunidad. Con Sólo Para Amarte dieron un salto en el tiempo hasta su debut homónimo de 1988.

La figura imponente del guitarrista Walter Giardino se erigía en un lateral del escenario mientras el vocalista Adrián Barilari comandaba la actuación con su habitual desparpajo. Musicalmente ofrecieron un gran nivel conjugando su hard rock de libro con esa influencia neoclásica que siempre les ha emparentado con los Rainbow de Ritchie Blackmore.

El Círculo De Fuego de El Reino Olvidado y Volviendo A Casa de El Camino Del Fuego sirvieron para mostrar la esencia de los Rata Blanca de la primera década de este siglo. Volvieron a sus albores con El Beso De La Bruja y recuperaron su nuevo disco con Rock And Roll Hotel.

Walter derrochaba su maestría en el manejo de las seis cuerdas elaborando solos y marcando la pauta del sonido de la banda. En apenas dos horas los espectadores habían visto a dos guitarristas estelares, Takasaki y Giardino, de estilos completamente distintos, y de confines del mundo tan alejados como Japón y Argentina.

Tras Aún Estás En Mis Sueños llegó la hora del cierre anhelado por todo seguidor de Rata Blanca: Guerrero Del Arco Iris, la emotiva Mujer Amante y La Leyenda Del Hada Y El Mago. La hora se había pasado en un abrir y cerrar de ojos, todo un reflejo del buen hacer de los argentinos. Su actuación en Barcelona ojalá allane el camino para que los renacidos Rainbow de Ritchie Blackmore pisen el mismo escenario en la edición del año que viene.

BCN21

DORO

Doro al igual que bandas como Saxon o Kreator, habituales de giras y festivales, nunca llega a saturar. Aunque los fans sepan a la perfección cuáles son los patrones de sus actuaciones, la capacidad de entrega y sacrificio y la honestidad sin límites de la rubia vocalista alemana siempre superan las expectativas de su nutrida legión de seguidores.

Apenas tres semanas después de la edición del DVD Strong And Proud – 30 Years Of Rock And Metal, la cantante de Düsseldorf sigue conmemorando su trigésimo aniversario en el mundo de la música en esta gira de festivales.

A pesar de la hora, la 1:20 de la mañana, Doro Pesch derrochó energía en un comienzo explosivo en el que llegaron a enlazar hasta cuatro clásicos de Warlock: Earthshaker Rock, I Rule The Ruins, Burning The Witches y Fight For Rock. Un póquer que pesó sobre la mesa y que consiguió ganarse a la audiencia desde las primeras estribaciones del concierto.

Pero Doro no estaba sola, se apoya en una banda enérgica y lo suficientemente estable como para conocerse a la perfección. A su vera siempre se sitúa el bajista Nick Douglas, el miembro más veterano del conjunto de Doro, quien no se ha separado de ella desde 1990. Hacen headbanging juntos y llevan buena parte del peso del show, perfectamente respaldados por los guitarristas Bas Maas y Luca Princiotta. La banda la completa otro de los componentes clásicos; el batería Johnny Dee.

Raise Your Fist In The Air fue el primer tema de Doro que sonó en Barcelona, todo un himno perteneciente al que todavía es su último disco de estudio. Warlock volvió a ser el epicentro de la actuación con Metal Racer y la sempiterna balada Für Immer. La cantante alemana presentó la canción dedicada a Wacken pero extensible a todos los festivales; Wacken Hymne (We Are The Metalheads).

Llegaba la recta final con la fuerza de Revenge y la comunión de All We Are que Doro dedicó a los ídolos fallecidos, como Ronnie James Dio y Lemmy Kilmister. Barcelona a coro cantó su tema más emblemático.

Cuando parecía que el show había llegado a su fin, volvieron a escena para interpretar Burn It Up. Sin duda fue una de las actuaciones más intensas de la jornada con una Doro que nuevamente se exprimió al máximo para contentar a su legión de fans.

BCN22
Contactos:




DOMINGO 17 DE JULIO

ECLIPSE

Los seguidores tuvieron que desperezarse relativamente pronto para poder ver a una de las perlas melódicas de Escandinavia; Eclipse. Tras editar Armageddonize el año pasado y haberse quedado en el camino en su intento de representar a Suecia en Eurovisión, recalaban en Rock Fest Barcelona para batirse a la 13.30 horas ante los más valientes que desafiaban el calor en las peores horas del mediodía.

Al comando de Eclipse estaba el vocalista Erik Mårtensson, conocido por su trabajo con W.E.T. y más recientemente por haber firmado un sensacional disco de debut con Ronnie Atkins de Pretty Maids en Nordic Union.

Los de Estocolmo derrocharon un brío inusitado a pesar de la hora en un comienzo de concierto dedicado a su último trabajo de estudio con I Don’t Wanna Say I’m Sorry y Stand On Your Feet. Mårtensson no dejaba de recorrer el escenario, saludar a los fans de las primeras filas y mostrarse como un más que notable frontman.

Entremezclaron canciones de Bleed And Scream y Armageddonize, que básicamente sostuvieron el repertorio de Eclipse en Rock Fest Barcelona. Interpretaron Wake Me Up, The Storm, Battlegrounds, Breakdown y Blood Enemies de forma consecutiva.

A medio camino entre el rock melódico y el heavy metal Eclipse sobresalía por una actuación dinámica y por una gran solvencia instrumental. Mårtensson se erigió en absoluto protagonista encaminándose hacia la recta final con Ain’t Dead Yet y Bleed & Scream. Cerraron su set de 50 minutos con Runaways, el tema con el que aspiraban a llegar a Eurovisión, y con Breaking My Heart Again dejando muy buenas sensaciones entre los más madrugadores.

THE ANSWER

Los seguidores del hard rock podían enlazar dos bandas seguidas con la presencia de los norirlandeses The Answer, quienes derrocharon su rock con influencias setenteras y muchos guiños blueseros. Con una puesta en escena muy clásica, fue el vocalista Cormac Neeson quien asumió las riendas de un show de 50 minutos.

No olvidaron que tienen un nuevo disco en lanzadera, Solas, y emplazaron a los fans a reencontrarse en Barcelona en diciembre, donde compartirán escenario con The Dead Daisies. Sin embargo, el núcleo de la actuación de The Answer en Rock Fest Barcelona se concentró en su primer y más aclamado lanzamiento, Rise, del que tocaron Never Too Late, Come Follow Me, Sometimes Your Love o Into The Gutter.

CANDLEMASS

Al igual que les había sucedido a bandas como Moonspell, los maestros suecos del doom metal Candlemass sufrieron las inclemencias de un sol que apuntaba directamente a su línea de flotación y que lógicamente mermó notablemente su actuación en Rock Fest Barcelona.

Encabezados por Mats Levén, uno de los vocalistas con más pedigrí en Suecia después de haber militado en infinidad de bandas como Yngwie Malmsteen, Therion o At Vance, Candlemass siguen celebrando sus mas de tres décadas en el mundo de la música.

Los riffs pétreos de los nórdicos se sucedieron sin concesión bien coronados por un Mats Levén que dejó constancia de su gran voz. Eso sí, hay muchos seguidores de Candlemass que siguen echando de menos a Messiah Marcolin. En la primera parte del show sobresalió el clásico Ancient Dreams con temas como Mirror Mirror o A Cry From The Crypt. No desestimaron su material más moderno, como evidenciaron con Emperor Of The Void. En la recta final pusieron en valor su recordado debut, Epicus Doomicus Metallicus, con dos canciones fundamentales: Crystal Ball y Solitude.

BCN24

CICLONAUTAS

Ciclonautas salieron al escenario de Rock Fest Barcelona para recrear su particular propuesta musical en la que combinan estilos tan dispares como el stoner y el rock urbano. Impulsados por la batería de Alén Ayerdi (Marea), destacaron por el desparpajo del vocalista y guitarrista argentino Mai Medina. Contaron con tres cuartos de hora antes de la llegada de los platos fuertes de la jornada del domingo.

BCN33

OBITUARY

Una cosa es salir de día y otra es hacerlo a pleno sol. Al igual que les había sucedido a bandas como Moonspell o Candlemass, Obituary también se vieron claramente mermados ante una situación que les ponía en franca desventaja. Como si se tratasen de vampiros descubiertos en pleno amanecer, los de Florida parecían desubicados ante la impenitente tortura de los rayos de sol. Más si cabe cuando en sus propias actuaciones abusan de luces tenues que prácticamente imposibilitan verles las caras.

Venían con la vitola de ser la banda más extrema de la tercera edición de Rock Fest Barcelona y así lo rubricaron con Redneck Stomp y dos temas seguidos de su última obra (Inked In Blood): Centuries Of Lies y Visions In My Head. Los de Tampa bregaron contra las adversidades volcando claramente la actuación en sus dos primeros trabajos; Slowly We Rot y Cause Of Death, de los que llegaron a interpretar hasta ocho canciones.

El vocalista John Tardy sacudía su frondosa melena al ritmo de Intoxicated y Bloodsoaked, representantes del despertar del death metal de Florida al límite de los años ochenta. Con Dying y Find The Arise recrearon Cause Of Death ante una audiencia lógicamente más volcada al hard rock, heavy o incluso thrash. Tras ‘Til Death incorporaron toda una declaración de intenciones con Don’t Care, perteneciente a World Demise.

La banda de los hermanos Tardy se despidió encadenando tres de sus mayores clásicos; Chopped In Half, Turned Inside Out y Slowly We Rot. Obituary son conscientes de que si quieren ingresar en las filas de los grandes festivales tienen que someterse a la difícil tesitura de salir a plena luz del día a pesar de que lógicamente perjudique claramente sus aspiraciones.

BCN25

IMPELLITTERI

Oportunidad prácticamente única de ver a la banda de Chris Impellitteri, un auténtico velocista del mástil al servicio del heavy y el speed metal. Poseedor de una extensa carrera discográfica, mayoritariamente fraguada en Japón, siempre ha puesto su técnica al servicio de las canciones. Para ello se ha apoyado en la inestimable ayuda de grandes vocalistas como Graham Bonnet o Rob Rock, que es quien le acompaña desde hace años.

Tras el death metal de Obituary, sonó a plena potencia O Fortuna del compositor alemán Carl Orff. Era una señal clara de que Impellitteri estaba a punto de desembarcar en Rock Fest Barcelona. Salieron al ritmo de The King Is Rising, uno de los temas más representativos del Answer To The Master y lo rubricaron con Speed Demon, una de las canciones más rápidas de Crunch.

Chris Impellitteri se asomaba al filo del escenario emprendiendo carreras vertiginosas a través de su mástil. No paró de contorsionarse en todo el concierto plenamente volcado en la interpretación. Con él se encontraba un sensacional Rob Rock, todo un cantante y frontman de heavy metal de libro.

Curiosamente el batería que suele militar en la banda, Jon Dette, no se encontraba con ellos porque está girando con Anthrax, que precisamente saldrían a continuación. En su lugar estaba un contundente Patrick Johansson. La formación la completaba el bajista James Amelio Pulli.

Sorprendieron con la inclusión de uno de sus mayores emblemas, Warrior, a primeras de cambio consiguiendo una gran comunión con una legión de seguidores no demasiado numerosa. Volvieron a Answer To The Master, el disco más repasado en Santa Coloma de Gramenet, con The Future Is Black.

Impellitteri no se olvidaron de su último disco, Venom (2015), representado por We Own The Night. Fusionaron presente y pasado en unos pocos segundos al recordar Stand In Line, la canción que titulaba el primer disco de la banda en 1988.

Tras Wicked Maiden, el corte homónimo del álbum de 2009, Rob Rock anunció que volvían la mirada al EP de 1987 con una sensacional Lost In The Rain. Time Machine, del Venom, y Answer To The Master completaron una actuación tan buena como excesivamente corta. Apenas superó los 40 minutos cuando en realidad tenían una hora asignada. Fue la única decepción para los seguidores que, en muchos casos, llevaban toda la vida esperando ver a Impellitteri. Por lo demás tanto Chris Impellitteri como Rob Rock y el resto de la banda habían ofrecido un concierto notable.

BCN26

ANTHRAX

Los neoyorquinos Anthrax formaban parte de la representación del thrash metal de primera línea en esta edición de Rock Fest Barcelona junto con Slayer, Overkill, Kreator y Coroner. Todavía con el recuerdo reciente de su impresionante gira de finales del año pasado con Kvelertak y Slayer, los americanos volvían a los escenarios españoles en esta ocasión para presentar su nuevo disco, For All Kings.

Pasaban las siete de la tarde pero la intensidad del sol seguía siendo más que considerable cuando apostaron de entrada por You Gotta Believe, perteneciente a su nueva obra. Conocedores de las exigencias de los festivales, no dudaron en volver la cabeza a su fructífero pasado para recuperar un Caught In A Mosh capaz de espolear a la audiencia. Cuando ya habían conseguido su primer objetivo lo apuntalaron con la explosiva versión del Got The Time de Joe Jackson que incluyeron en Persistence Of Time.

El vocalista Joey Belladonna ejercía de espíritu libre recorriendo todo el escenario y manejando la actuación con su habitual desparpajo. El bajista Frank Bello era puro nervio mientras Scott Ian tiraba de galones en uno de los laterales del escenario. Con Madhouse se completó una intensa primera parte del show.

Anthrax no desestimó su material más reciente como se pudo comprobar con la inclusión de Fight ‘Em ‘Til You Can’t, uno de los mejores temas del anterior disco, Worship Music, y Evil Twin, el single de For All Kings. El guitarrista Jonathan Donais se concentraba en la interpretación asumiendo los solos sin buscar un protagonismo excesivo. La formación se completaba con el batería Jon Dette, que sustituye a Charlie Benante.

La versión de los franceses Trust, Antisocial, consiguió una gran comunión entre banda y fans, paso previo a una recta final compuesta por el tema nuevo Breathing Lightning y por Indians que culminó el paso de unos Anthrax que habían realizado un concierto meritorio aunque no tan intenso como el que se pudo ver en la pasada gira cuando compartieron cartel con Slayer.

BCN27

AMON AMARTH

Desde tierras nórdicas llegaban los vikingos Amon Amarth que se habían traído hasta un drakkar, plantado en mitad del escenario, para hacer más verosímil su batalla. Junto con Anthrax, era una de las pocas bandas que llegaba a Rock Fest Barcelona con un nuevo disco editado este mismo año. Jomsviking es su apuesta por recrear una de las conocidas sagas vikingas.

El año pasado sufrieron la primera baja en mucho tiempo con la marcha del batería Fredrik Andersson, que ha sido suplida con la presencia de Jocke Wallgren. Tampoco les favorecía el resol que caía pasadas las ocho de la tarde, pero los vikingos no podían poner excusas ante las adversidades. Pidieron a Odín que guiara sus naves en The Pursuit Of Vikings en un comienzo que apuntalaron con As Loke Falls y First Kill, el primer reclamo de Jomsviking.

La imponente figura de un Johan Hegg se erigía en mitad de las hostilidades, siempre alternando sus impulsos agresivos con unas miradas de complicidad con los fans. Death In Fire y Deceiver Of The Gods fueron las mejores armas de batalla para conquistar a una numerosa legión de seguidores.

Los suecos eran muy conscientes de que la mejor forma de salir victoriosos de un festival es tirar de clásicos y así lo hicieron con Runes To My Memory y War Of The Gods. Brindaron con los cuernos en alto en la presentación del tema nuevo Raise Your Horns y completaron la lucha con Guardians Of Asgaard y Twilight Of The Thunder God. El death metal vikingo había retumbado en Can Zam con unos Amon Amarth que habían triunfado siempre bien dirigidos por el carismático Johan Hegg.

BCN28

THIN LIZZY

Aunque suscite una polémica relativa, el guitarrista californiano afincado en Inglaterra Scott Gorham tiene el derecho a revivir el nombre de Thin Lizzy por haber sido en buena medida uno de los pilares del éxito de la banda en los setenta junto con el mentor y líder Phil Lynott. Además, la propia Philomena Lynott, la madre de Phil, nunca ha puesto objeciones a que la leyenda que universalizó su hijo recobre la vida de vez en cuando.

Asimismo, hay que tener en cuenta que Scott Gorham, el guitarrista Damon Johnson y el vocalista Ricky Warwick en un ejercicio de gran honestidad decidieron aparcar el nombre de Thin Lizzy a finales de 2012 y rebautizarse como Black Star Riders cuando apostaron por escribir material nuevo. Desde entonces ya han editado dos discos con la dificultad añadida de comenzar prácticamente de cero.

Hace unos meses les volvió a picar el gusanillo de Thin Lizzy y aprovechando dos coyunturas; el 30 aniversario del fallecimiento de Phil Lynott y el 40 aniversario de la edición del clásico Jailbreak, decidieron revivir la leyenda irlandesa con una extensa gira. A los tres músicos se sumó otro ex Thin Lizzy; el teclista Darren Wharton. La mayor sorpresa fue la elección de grandes fichajes para cubrir el puesto de bajista: Tom Hamilton (Aerosmith) y de batería: Mikkey Dee (Motörhead). Sin embargo, este último dio la espantada en cuanto le llegó una oferta más suculenta; la de Scorpions. En su lugar llamaron a Scott Travis, el batería de Judas Priest.

Thin Lizzy fue la primera banda del domingo en beneficiarse de la bajada del sol y de las posibilidades de iluminación que favorecía el anochecer. Salieron, como no podía ser de otra manera en esta gira, con Jailbreak y un Ricky Warwick muy enchufado tanto a la voz como a la tercera guitarra. Are You Ready y Killer On The Loose encajaron en el impactante inicio del show. Una pantalla trasera y un juego de luces idóneo propiciaron un espectáculo muy atractivo.

Scott Gorham asumía el liderazgo instrumental siempre en primera línea de batalla y con una cara que denotaba satisfacción. El swing llegó de la mano de Dancing In The Moonlight y el heavy metal con Massacre, del Johnny The Fox. Asumiendo un papel más discreto emergía la figura del bajista Tom Hamilton, toda una estrella del firmamento Aerosmith. Su banda será una de las más codiciadas el año que viene cuando emprendan una gira mundial de despedida.

Con Emerald se destapó la esencia irlandesa con unas guitarras capaces de transmitir infinidad de sentimientos. Ricky Warwick dedicó Rosalie, el tema de Bob Seger, a Phil Lynott y Gary Moore. Don’t Believe A Word significó una nueva alegría para los seguidores de Thin Lizzy, que estaban siendo testigos de una gran actuación.

Extendieron Cowboy Song, del Jailbreak, consiguieron alentar a la audiencia con The Boys Are Barck In Town y sorprendieron con la épica Róisín Dubh (Black Rose): A Rock Legend, presidida por la imagen de Phil Lynott en la pantalla.

Se despidieron con un extenso Whiskey In The Jar, la canción tradicional irlandesa que popularizó Thin Lizzy a comienzos de los setenta. Sin duda fue una de las mejores actuaciones no solo de la jornada, sino de toda la tercera edición de Rock Fest Barcelona. El legado de Phil Lynott quedó en buen lugar gracias a una respetuosa interpretación y a la unión de seis músicos de gran calidad.

BCN29

WHITESNAKE

Había llegado uno de los momentos cruciales de la tercera edición de Rock Fest Barcelona, y a tenor de la expectación y del número de asistentes apostados ante el escenario, una de las bandas más esperadas. Whitesnake aparecía en Can Zam al ritmo de My Generation de The Who con la difícil tesitura de salir después de la sobresaliente actuación de Thin Lizzy y conocedores de que detrás esperaba el ciclón de Twisted Sister.

La banda de origen británico y con sede en Nevada apostó fuerte de entrada con Bad Boys y Slide It In. Ya habían anunciado que en esta gira están presentando un ‘grandes éxitos’ especialmente idóneo para los festivales de verano. En Barcelona no habría concesiones para los últimos discos de estudio; Good To Be Bad o Forevermore, y ni mucho menos para las adaptaciones de Deep Purple que presentaron el año pasado en The Purple Album.

David Coverdale derrochaba energía recorriendo el escenario de un lado para otro, recreaba sus clásicas posturas y se desgañitaba al máximo en la interpretación. Muchos asistentes achacaron que ya no canta como antaño, pero para buscar el origen de su declive hay que remontarse a la década de los noventa. Su voz que otrora desbordaba color y matices ahora es rasgada y curtida por los años.

Temas como Love Ain’t No Stranger, Fool For Your Loving o Slow An’ Easy embaucaban a unos seguidores gracias a una banda plena de intensidad. Destacaban las caras nuevas del guitarrista Joel Hoekstra y del teclista y extraordinario cantante Michele Luppi. La labor de los coros fue crucial para envolver y potenciar la voz de Coverdale.

Entre los componentes veteranos sobresalió la demoledora pegada de Tommy Aldridge, sin duda uno de los mejores baterías del hard & heavy. También llamó la atención el guitarrista Reb Beach que ahora asume muchos más galones que cuando estaba Doug Aldrich en la banda.

Crying In The Rain encendió la fiesta, paso previo a un sensacional solo de Aldridge. La archiconocida balada Is This Love inauguró una de las mejores fases del show con Give Me All Your Love y Here I Go Again.

En Barcelona los ‘grandes éxitos’ de Whitesnake se limitaron a la época dorada americana, la que alcanzó la gloria y cifras multimillonarias con el triunvirato formado por Slide It In, 1987 y Slip Of The Tongue. Es cierto que varios de los temas que habían sonado en Barcelona provenían de la época más bluesy de los albores de la banda, pero todos fueron posteriormente regrabados en los discos de finales de los ochenta, como Crying In The Rain, Here I Go Again o Fool For Your Loving.

La serpiente blanca culminó con una devastadora Still Of The Night excediendo en buena medida las expectativas de los seguidores acérrimos de Whitesnake. Evidentemente el repertorio y la actitud de la rejuvenecida formación fueron decisivos en su meritorio paso por Can Zam.

BCN30

TWISTED SISTER

El idilio entre Rock Fest Barcelona y Twisted Sister ha durado las tres ediciones que acaba de cumplir el festival. Pero la de 2016 será más especial si cabe por albergar la despedida definitiva de uno de los mayores emblemas que ha dado el hard & heavy. Con el rotundo lema ‘Forty And Fuck It’ la banda liderada por Dee Snider se retira de la música en plenitud y después de cuatro décadas de historia.

La muerte del batería clásico A.J. Pero en marzo del año pasado les llevó a tomar una drástica decisión que los fans no acaban de comprender teniendo en cuenta el impresionante directo que mantienen. Un amigo personal del grupo y uno de los mejores baterías del mundo, el ex Dream Theater Mike Portnoy, ha sido fiel a su promesa de cumplir todos los compromisos de Twisted Sister reemplazando a A.J. Pero.

A veinte minutos de medianoche y después de la actuación de otros dos estandartes del hard rock, Thin Lizzy y Whitesnake, llegaba el turno para el grupo que nació en Nueva Jersey y se consolidó en Long Island (Nueva York). Arrancaron con What You Don’t Know (Sure Can Hurt You) adornada por explosiones de pirotecnia. El torbellino de Dee Snider se hizo con la manija del show desde el minuto uno y emprendió toda una declaración de intenciones con The Kids Are Back. No escatimaron en detalles incendiando el escenario de Rock Fest Barcelona en Burn In Hell con constantes llamaradas que unidas a unas luces rojizas generaban una sorprendente tensión dramática.

Las canciones de los discos de los ochenta se sucedían con el impulso de un Dee Snider que volvió a ratificar que es uno de los mejores frontmen del hard & heavy. Sobre el escenario es completamente imbatible. Destroyer, Like A Knife In The Back o You Can’t Stop Rock ‘n’ Roll consiguieron que Can Zam estallara una vez más al paso de Twisted Sister.

El vocalista agradeció a todos los fans el apoyo que siempre han brindado tanto a su banda como al resto de grupos de hard rock y heavy metal, que no han necesitado de las modas o los ‘números uno’ de las radios para mantenerse durante más de 40 años gracias a la fidelidad de sus seguidores. El fuego volvió a apoderarse del escenario en The Fire Still Burns.

Dee Snider corría, se agitaba, presentaba los temas e interactuaba con sus compañeros: los guitarristas Jay Jay French y Eddie ‘Fingers’ Ojeda, y el bajista Mark ‘The Animal’ Mendoza. La retaguardia quedaba perfectamente cubierta por la pegada de un Mike Portnoy que no buscaba el protagonismo.

Tras I Am (I’m Me) llegó el turno para We’re Not Gonna Take It en cuya presentación Dee Snider hizo un alegato a favor del modo de vida occidental y aludió a los actos de terrorismo que han asolado Bélgica, o el más reciente de Niza, producido justo la noche anterior al comienzo de Rock Fest Barcelona. “Nos quieren quitar nuestra diversión y no lo vamos a tolerar”, espetó Snider. Acto seguido comenzó a cantar “Huevos con aceite”, la popular adaptación española del mayor himno de Twisted Sister y que tanto le ha gustado al cantante.

En la presentación de la balada de The Price Snider se acordó de los músicos que han fallecido en los últimos tiempos acentuando la pérdida de A.J. Pero de Twisted Sister, Jimmy Bain de Dio y Lemmy Kilmister de Motörhead. También se acordó de David Bowie y Prince en uno de los momentos más emotivos de la noche.

Aunque lanzó algún puñal a los técnicos de sonido de Slayer que estaban preparando la siguiente actuación en el escenario contiguo, en esta ocasión no perdió los estribos como el año pasado cuando literalmente fue a por los roadies de Europe para que no siguieran haciendo ruido.

Snider garantizó que su despedida era de verdad, no como la de Scorpions o Judas Priest, y aseguró que el guitarrista Jay Jay French está enamorado de Barcelona y que querría vivir allí. “La próxima vez que nos veamos será como turistas”, comentó el cantante. También bromeó sobre las obras de La Sagrada Familia diciendo que seguían igual que hace cinco años.

La recta final fue explosiva con Under The Blade y I Wanna Rock. Ya solo quedaba un bis para decir adiós definitivamente. Con S.M.F. completaron su despedida que muchos fans no pueden entender. Parece mentira que una banda en plenitud pueda privar a la escena de uno de sus mayores referentes y dejar huérfanos a miles de seguidores. Desde luego la historia de Rock Fest Barcelona siempre irá ligada a Twisted Sister.

BCN31

SLAYER

A la una de la mañana ya inmersos en las primeras horas de un lunes laborable salía a la palestra el último gran bastión de la tercera edición de Rock Fest Barcelona. Slayer recuperaba la bandera del thrash metal después de una triada de grandes representantes del hard & heavy; Thin Lizzy, Whitesnake y Twisted Sister.

El juego de luces rojizas que forma parte del ideario de la banda en directo se apoderó del escenario de Can Zam al tiempo que apostaban por abrir con el tema título de su último disco; Repentless. A la izquierda de Tom Araya sobresalía la colosal figura de un Kerry King volcado en la guitarra, facturando el habitual headbanging y portando toda su parafernalia metálica. A la diestra, Gary Holt (Exodus) se retorcía como un poseso al tiempo que comandaba la guitarra solista.

Slayer fusionó temas más recientes como Disciple o Hate Worldwide con clásicos como Postmortem o War Ensemble. Además del representativo juego de luces, los thrashers se beneficiaron de unos enormes telones que se iban descolgando y con los que conseguían un impacto visual con cada cambio.

Tom Araya se aferraba al bajo y bramaba su furia desde la parte central de la escena. El concierto de Slayer, a diferencia de Twisted Sister, tuvo muy pocas interrupciones. El cantante presentaba en castellano y celebraba el show como una fiesta de “amor a la música”.

En la parte central de la actuación de Slayer destacaron temas como Mandatory Suicide, Dead Skin Mask o Seasons In The Abyss. Su engranaje sonaba demoledor siguiendo una trayectoria ascendente hasta llegar al esperado bloque final.

Ensamblaron South Of Heaven con Raining Blood y aceleraron al máximo con Black Magic. Hubo un recuerdo para el guitarrista Jeff Hanneman, fallecido en 2013, al que dedicaron un enorme telón con su apellido como si fuera una etiqueta de la cerveza Heineken. Angel Of Death completó la actuación de unos Slayer que siguen defendiendo en cada concierto su posición de privilegio en la escena del thrash metal.

BCN32
Contactos:


Reseña realizada en colaboración con nuestros amigos de Metal Jorunal (http://metaljournal.net/).
Fotografías gentileza de Sergi Ramos (Rock Fest Barcelona).



comments powered by Disqus