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14 ABRIL - LA FABRIQUE, SAO PAULO

D.R.I. EN BRASIL

Una de las bandas más importantes de la historia del Crossover, DIRTY ROTTEN IMBECILES, o D.R.I. si prefiere, acaba de pasar en una gira por América Latina y uno de los lugares elegidos para esa presentación, fue en Fabrique Club en São Paulo. Una casa de show que está siendo bien tradicional en la capital paulista. Mucho por el motivo de estar recibiendo grandes nombres del rock y del metal, como fue el caso a finales del año pasado hasta el presente momento. Y habiendo recibido a los legendarios de D.R.I. para hacer un show en esa casa, aparentemente, la casa ya estaba enterada y preparada para aguantar lo que ese cuarteto realizaron en el escenario. Por increíble que parezca, las estructuras del Fabrique salieron intactas. ¿Qué gran resistencia tiene esa casa no?. Si aguantó a D.R.I, aguanta cualquier otra cosa insana que puede aparecer por allá.

Los responsables de la apertura, fue el proyecto Not S.O.D., formado por João Gordo (voces, Ratas de Porão), Cleber Orsioli (guitarra, Blackning), Guilherme Martim (bateria, Viper, Toyshop) y el miembro original de S.O.D., Danny Lilker (bajo). Tributo a la clásica banda de Crossover, Stormtroopers of Death, o S.O.D. si lo prefiere. Con la intención de ejecutar en su totalidad el clásico "Speak English or Die" de 1985, la banda hizo una presentación rápida de aproximadamente 30 minutos de duración, conteniendo mucha brutalidad sobre el escenario, mosh-pits todo el tiempo hecho por la galera entusiasta que, estaban presentes en la pista y repleto de composiciones rápidas, pesadas y vigorosas. Un punto que llamó la atención de todo el mundo y ser incluso interesante, fue João Gordo realizando todas las canciones en portugués y con ciertas adaptaciones en sus letras. Como fue el caso de la propia "Speak English or Die", que en su versión quedó, “Eu Não Falo Inglês e Foda-Se”.

Un tributo con músicos bien dedicados y con buenas actuaciones en el escenario. Por más que Juan Gordo necesitó una "cola" en las ejecuciones de cada canción, o sea, hojas sulfitas con las letras de cada composición, él hizo buenos trabajos utilizando sus vocales brutales y que dieron un cierto destaque en cada ejecución tocada en la noche. Un gran destaque va para el integrante original de S.O.D., Danny Lilker. Era obvio que saldría bastante ovacionado por el público. Habiendo presenciado una leyenda del Crossover como es Danny, no todos los días se ve a alguien así, y por supuesto, detonó en su presentación. Y los otros integrantes y no menos importantes, el baterista Guillermo Martim, destruyendo cada parte del instrumento, y el guitarrista Cleber Orsioli ejecutando los potentes riffs que posee cada canción. Fue una presentación bacana de haber presenciado y que ciertamente agradó al público presente, que ya estaban en una cantidad grande en la casa.

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Con la Fabrique llena y el público ansioso de ver este cuarteto detonar en sus actuaciones, he aquí que suben DIRTY ROTTEN IMBECILES al escenario y sin muchas bobinas, ya iniciaron la presentación con la brutal "The Application" y en ese momento, los mosh-pits ya se establecían en casi el 80% de la pista. Sí, la galera formó una rueda inmensa que permaneció durante toda la presentación. "Hooked", "How to Act" y "Commuter Man", vinieron en la secuencia. "Problem Addict", "Snap", "I'd Rather Be Sleeping", "Soup Kitchen" y "Violent Pacification", fueron las próximas. El Show mantenía en esta huella, clásico detrás de clásico, todas ejecutadas de manera perfecta por la banda, con las carismáticas vocales intactas de Kurt, los riffs cabullosos y rápidos de Spike, la velocidad extrema de Rob en la batería y Greg arrasando en el bajo.

Fue el turno de ejecutar, las cinco canciones del último EP “But Wait…There’s More!” (2016): “Against Me”, “Anonymity”, “As Seen on TV” e nas execuções das “Mad Man” y “Couch Slouch”, un momento muy especial ocurrió en la noche, Greg Orr dio un tiempo en el escenario para ceder su espacio a Dan Lilker ejecutar esas dos pordas sonoras. Un momento bastante marcado y aprobado por la galera, lo que generó una alta salva de palmas a Dan. Con Greg Orr retomando su lugar, las locuras tanto en el escenario como en la pista, estaban cada vez más apretando. En el momento en que se ejecutó "Acid Rain" y otras más brutales composiciones, como: "Probation", "Abduction", "Argument Then War", "Equal People", "Yes Ma'am" y "The Explorer".

Ustedes piensan que eso fue suficiente. Que nada. Los fans tuvieron la oportunidad de apreciar "Karma", "Who Am I", "Slumlord", "Dead in a Ditch", "Suit and Tie Guy" y "Syringes in the Sandbox". La clásica "Thrashard" fue la siguiente. Sin duda, una de las mejores composiciones ya hechas por D.R.I .. Luego, "I Do not Need Society" y "All for Nothing" fueron tocadas y para no perder la costumbre, las ruedas en la pista no paraban por un segundo siquiera. Una emoción como la del público, no ves en todo show. Demostrando cuánto la presentación era placentera, agresiva y extraordinaria.

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En el final del show, vinieron simplemente, más tres potentes clásicos de la banda que no podría quedarse fuera: “Manifest Destiny” do “4 of a Kind” (1988), “Beneath the Wheel” de “Thrash Zone” (1989) y “The Five Year Plan” de “Crossover” (1987). Desafortunadamente, el espectáculo ha llegado a su fin. Fueron aproximadamente 90 minutos de pura palizas y mucha energía. Composiciones rápidas, pesadas y emocionantes para golpear la cabeza todo el tiempo durante cada segundo de show, fueron los principales aspectos que figuraban en esa magnífica presentación. La dedicación de la banda en cautivar a los fans, era muy nítida. A cada instante, ellos hacían lo máximo para apreciarlos y sumergirse en cada canción tocada. Y claro, los fans respondían a cada instante, en los insanos círculos, que no paraban por un minuto que sea y en los estribos de las canciones cantadas por ellos.

Si es un show que han sabido elegir un repertorio excepcional y completamente admirable, sin dudas fue ese. Un repertorio increíble ejecutado magistralmente por la banda. En un total de 33 canciones ejecutadas, sólo vi llegar brutalidad de peso en ese monstruoso e impresionante setlist. La banda bien comprometida con excelentes actuaciones en el escenario y realizando un completo espectáculo super admirable, cada minuto de presentación, era imposible quitar los ojos delante del escenario. En serio. Una banda sensacional, realizaron un show fascinante e inolvidable para decir lo mínimo. Que vengan más a Brasil.

Reseña escrita por Marcelo Jaimes.
Fotografías gentileza de Flavio Santigo.



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