dom. Oct 20th, 2019

Reseña de «Saint Vitus» de Saint Vitus

Los Californianos Saint Vitus regresan con álbum homónimo!!

Después de casi 40 años de carrera, y 7 años después de su álbum “Lillie: F-65” (2012), la banda estandarte del Doom, curiosamente deciden titular su último trabajo discográfico: “Saint Vitus” (Si, justo como su primer trabajo), después de tanto tiempo y de tantos caminos recorridos siguen sin descarriarse de su estilo denso y crudo, pero muy alejado de la generación/época Heavy Metal que los vio nacer, con una portada que refleja la misma niebla pesada y oscura que caracteriza al álbum lanzado el pasado 17 de mayo del 2019 por la misma disquera desde el 2012: Seasons of Mist.

Saint Vitus marca su regreso al estudio con el retorno del fundador Scott Reagers en la voz (desde Die Healing” en 1995), la primera aparición de Pat Bruders (Down, ex-Crowbar) en las cuatro cuerdas, el Productor Tony Reed; y grabado en el año 2018 en Heavyhead Recording Company en Port Orchard, Washington, EEUU. Con una duración de 41:04 minutos y 9 tracks, el álbum se pasea por la más dura y verdadera representación del Doom Metal original: riffs oscuros, solos ruidosos y psicodélicos, una voz siniestra y mucho peso en la percusión.

“Remains” marca el sonido general del disco, con guitarras distorsionadas y bajo espeso al mas puro estilo «Paranoid» que recuerdan el sonido clásico del género, lo que podría significar un fantástico regreso de Saint Vitus.

“A Prelude to..” una balada depresiva que, a pesar de no desmerecer la calidad de la ejecución y de composición, podría bajar la energía del track anterior; sin embargo, al mismo tiempo podría ser una introducción lenta y calmada de las rápidas “Bloodshed” y “12 years in the Tomb”, esta última con solos de guitarra ruidosos y experimentales al estilo Hendrix, que definitivamente reflejan la mejor cara del disco.

“Wormhole” y “Hourglass” siguen manteniendo el sonido propio de esa onda de sonidos psicodélicos de los 70’s y resalta el potencial vocal de Reagers, que a pesar de estar en sus 60 alcanza notas como solía hacerlo hace 30 años.

Con “City Park”, se podría sentir la niebla reflejada en la portada del disco, una sensación de estar en un lugar solitario y oscuro pero con la percepción de un mal invisible, probablemente producto de la imaginación. Es un tema más bien atmosférico con ruidos de grillos en el fondo, el viento soplando, y al final, una risa infantil repetitiva y enfermiza, como si de un pequeño demonio se tratara. Aunque quizás sea un tema con el que la banda esté intentando hacer algo nuevo o distinto, este track podría parecer innecesario y fuera de lugar ante las canciones que cierran el disco.

“Last Breath” se presenta como la última canción del disco con los monumentales riffs lentos y oscuros característicos de Saint Vitus, y a pesar de tener también los solos ruidosos y una tonada pegajosa, con sus más de 6 minutos, resulta ser quizás monótona y repetitiva; terminando con un feedback introductorio a la agresiva y callejera “Useless”; en el minuto y medio que tiene de duración, cambia el juego del álbum, con un sonido punk rock primitivo, que si bien deja con ganas de mucho más, también desconcierta el motivo por el que fue incluida en el álbum y su ubicación en el track list. ¿Podría ser para demostrar que Saint Vitus puede escribir una canción punk?, si fue así, creo que lo lograron.

“Saint Vitus” (2019) a pesar de no atrapar por completo, por ser un poco desprolijo, se presenta con temas contundentes que vale la pena escuchar y que demuestran que la banda aún puede permanecer en el juego experimentando nuevos sonidos, sin salirse del sendero que iniciaron y que han seguido trazando a lo largo de los años.

Reseña por Oriana Cardozo.

 

 

Track List:

  1. “Remains”
  2. “A Prelude To…”
  3. “Bloodshed”
  4. “12 Years in the Tomb”
  5. “Wormhole”
  6. “Hourglass”
  7. “City Park”
  8. “Last Breath”
  9. “Useless”